Disfunciones sexuales en la pareja

Principales disfunciones

Entre un 40 y 6036 de las mujeres padecen algún tipo de disfunción sexual a lo largo de su vida. La buena noticia es que el 95 %de ellos pueden tratarse. Sin embargo, aún existe mucha reticencia a acudir al especialista en busca de solución y no reciben el tratamiento preciso, lo que erosiona la salud psíquica y física de la mujer y daña las relaciones de pareja. Estos son los principales:

Anafrodisia

Se trata de una inhibición de la excitación en general. Se presenta por una falta de sentimientos eróticos, y la relación sexual se convierte para la mujer en un castigo. La situación provoca Insatisfacción y depresión, y se formulan excusas constantemente como posibilidad para evitar una relación sexual.

Las causas son fundamentalmente de origen psicológico: negación al éxito, al placer y al amor; miedo al rechazo por parte del compañero; dificultades para manifestar sus deseos sexuales; conflictos; el hecho de haber sido madre reciente o la presencia de los hijos en el hogar, etc.

Anorgasmia

Es la ausencia de orgasmo dentro de una relación sexual tras una esti mulación adecuada en duración, intensidad y tipo. Existen dos tipos de anorgasmia: la primaria y secundaria. La primera se refiere a las mujeres que no han experimentando nunca un orgasmo. Se da en el un 25-30 % de los casos y la cifra está aumentando Las causas de este aumento son varias: la presión, la Idea de que si no eyaculas no eres sexual, el hecho de que las mujeres siempre debamos estar dispuestas… Todo esto provoca un efecto demoledor, indica la sexóloga Vaterie Taso, asesora de la empresa de juguetes sexuales Lelo.

La secundaria se da en aquellas mujeres que sí han tenido orgasmos alguna vez pero padecen dificultades en el presente, o las que no lo consiguen con su pareja. En general, las causas de la anorgasmia son psicológicas

¿Qué hacer si se padece una disfunción sexual?

Lo primero es acudir al médico o a un sexólogo para que ayude a solucionarlo. Pero sobre todo hay que hacer un esfuerzo personal para no complicar más el problema. Estas son las claves:

  • No te sientas avergonzada.
  • Delimita las causas. ¿Sientes mucha presión por tu nuevo papel como madre, has padecido alguna enfermedad, tomas algún tratamiento que puedan entorpecer tus relaciones sexuales, sientes atracción por tu pareja?
  • Acude a un centro médico para que diagnostique cuál es la disfunción que padeces y te prescriba el tratamiento adecuado.
  • Implica a tu pareja y hablad de ello con naturalidad. Si os veis incapaces, consultad a un sexólogo.
  • No confíes en medicamentos que no te haya prescrito tu médico.
  • Considera la compra de juguetes eróticos que puedan ayudarte a conocer mejor tu cuerpo.
  • Si no consigues el orgasmo, no te obsesiones. Abandónate al placer de las caricias. El pensamiento recurrente puede dificultar las relaciones sexuales.